A PROPÓSITO DE CIERTO DICTADORZUELO POPULISTA MÁS PELIGROSO QUE UN LOBO ENCERRADO EN EL CORRAL DE LAS GALLINAS: ¡OJO CON CHÁVEZ!
marzo 2, 2003A PROPÓSITO DE UNA VETUSTA DESCHAVETADA
octubre 14, 2010“Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas Verdades: Que todos los hombres son Creados Iguales; que son dotados por su Creador de ciertos Derechos Inalienables; que entre estos están la Vida, la Libertad y la Búsqueda de la Felicidad; que para Garantizar estos Derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos; que derivan sus poderes legítimos del Consentimiento de los Gobernados; que cuando cualquier forma de gobierno se vuelva Destructora de estos Principios, es Derecho del Pueblo Reformarla o Abolirla, e Instituir un Nuevo Gobierno que base sus cimientos en dichos Principios y que organice sus Poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su Seguridad y Felicidad”
El anterior aparte de “La Declaración de Independencia de los Estados Unidos” fue proclamada en la ciudad de Filadelfia el día 4 de julio de 1776, veintitrés años antes que fuera proclamada en Francia la muy conocida Declaración de los Derechos del hombre y a Treinta y Cuatro, de los primeros gritos de independencia en América Latina que ahora celebramos.
Curiosamente, no fueron los franceses, sino los norteamericanos, encabezados por Tomas Jefferson, Benjamín Franklin y John Adams, entre otros cuantos, a quienes les debemos los primeros gritos de Independencia en América y Europa, así como la consagración de estos Principios, ahora universalmente aceptados, los cuales constituyen, ni más ni menos, los cimientos sobre los cuales se construyeron, después de muchas guerras y no pocas dificultades, las Democracias Liberales occidentales.
Fue sólo hasta el mes de agosto de 1789 que la Asamblea Nacional Francesa, considerando que:
“La ignorancia, el olvido o el desprecio de los Derechos del Hombre, son las principales causas de las Desgracias Públicas y de la Corrupción de los gobiernos”, decidió proclamar en declaración solemne, los entonces llamados “Derechos y Deberes Naturales, Inalienables y Sagrados del Hombre”.
Las Democracias Liberales, surgidas de estos Principios, se caracterizan desde entonces por ser Regímenes Pluralistas basados en Elecciones Libres, cuyos gobernantes son Consentidos por el Acuerdo Mayoritario de sus Gobernados y dentro de los cuales existe de manera permanente, la consabida Separación de al menos Tres Poderes Autónomos e independientes:
Ejecutivo, Legislativo y Judicial; los cuales colaboran armónicamente para la realización de los fines y las funciones propias de un Estado de Derecho que Garantiza en todo tiempo y lugar, el Cuidado y Protección de sus Ciudadanos frente a los posibles desmanes y abusos de poder por parte de sus propias autoridades.
Respetan las libertades económicas, la Libre Empresa y el Libre Intercambio de Productos, basándose claramente en la Propiedad Privada, “Inviolable y Sagrada”, según el artículo 17 de los Derechos del hombre, tanto de los de los Medios de Producción, como de los bienes de consumo y se esfuerzan porque la posibilidad de los Asociados en alcanzar estos bienes, se convierta en una Realidad más.
No se trata de una simple lista vacía de contenido, sino de la más grande conquista de las Sociedades Democráticas contemporáneas, incorporada en los Códigos Civiles y las Constituciones internas de la mayoría de países, los cuales han sido proclamados, aumentados, firmados y reafirmados a través de Tratados Internacionales de carácter obligatorio para sus signatarios, como la Carta de las Naciones Unidas del 24 de octubre de 1945 y el Acta de Constitución de la Organización de Estados Americanos OEA desde mayo de 1948, la Carta Democrática Interamericana del 11 de septiembre de 2001 y tenidos como Primordiales para Fortalecer la Paz y la Seguridad Regional y para Consolidar la Democracia y Promover los Derechos Humanos en el Continente Americano, como una consecuencia directa de la gesta libertadora de Independencia del yugo opresor Colonialista, el de las Dictaduras militares y las Monarquías de corte absolutista que creíamos desaparecidas.
Propenden por Garantizar Plenamente otros Derechos y libertades, Colectivos e Individuales, no menos “Sagrados e Inviolables”, como las Libertades de Pensamiento, Expresión, Opinión y Comunicación; Los Derechos de libre Circulación, Reunión, Manifestación y Huelga; La Protesta Pacífica, la Libertad de Educación, Culto y Religión; La Inviolabilidad del Domicilio y la correspondencia entre otros cuantos.
Garantizan sobre todo, la Seguridad y Protección del individuo frente a cualquier tipo de Desmanes y Abusos por parte de las Autoridades de Turno: Igualdad frente a la aplicación de la Ley, cuyo contenido debe ser general y abstracto, “idéntica para todos, tanto para proteger como para castigar”. Presume la Inocencia, junto a la garantía de no ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes, por tribunales competentes y observando las formas propias de cada juicio, entre otros inmensos Logros.
Quienes defendemos estos Derechos, Libertades, Valores y Principios por considerarlos Vitales para la armónica relación entre gobernantes y Gobernados, así como para la Seguridad y Estabilidad de la Región Latinoamericana, no podemos desconocer que en oposición a este tipo de Regímenes Democráticos, respetuosos de los mismos Existen y aún hay quienes Persisten en imponernos por la fuerza de sus botas militares, los Regímenes Totalitarios de Extrema Derecha Conservadora o de Extrema Izquierda Revolucionaria, los cuales se diferencian en cuanto al sistema económico que cada cual elige defender, pero se asemejan en cuanto niegan o limitan, escudados en poderosos ejércitos privados algunas o todas las libertades garantizadas por las Democracias Liberales.
Lamentablemente para nosotros, en estos momentos históricos de nuestro más que evidente subdesarrollo económico, político, ideológico y filosófico, cuando debiéramos estar conmemorando los primeros doscientos años de independencia y libre autodeterminación de nuestros pueblos, uniéndonos en torno de estos “Sagrados e Inviolables” Principios Democráticos, fortaleciendo nuestros lazos culturales y socioeconómicos de Común Acuerdo, en la búsqueda de una Comunidad Económica Latinoamericana sin fronteras, que enfrente en bloque los Macro Retos Modernos y la Plena Defensa Concertada de nuestra Biodiversidad y de nuestros Recursos Naturales, pareciera por el contrario, que estuviéramos asistiendo impávidos, aún sin darnos cuenta o pretendiendo no enterarnos, al resurgimiento desde lo más recóndito de la pasión revolucionaria, cargada con suficiente odio, resentimiento y no poca rabia, de un nuevo tipo de Régimen Totalitario y Absolutista:
Una Dictadura Militar Tercermundista, marxista – leninista, estalinista, curiosamente fascista y nacional socialista, -todas las anteriores en una sola-, y cuyo ingrediente adicional, por autodenominarse “Cristiana”, y alcanzar el Poder por las vías “democráticas”, se convierte, ni más ni menos, en la más “Perfecta” de todas las Dictaduras Modernas, ante la mirada esquiva de algunos países.
Curiosamente, por razones que no compartimos, ni aún comprendemos, algunos países que no hace mucho padecieron a sangre y fuego, dolor y lágrimas, los Regímenes Totalitarios de Extrema Derecha Conservadora en el Continente Americano, como la cubana de Batista, la nicaragüense de Somoza, la Venezolana de Pérez Jiménez, la Paraguaya de Stroessner, la Ecuatoriana de Rodríguez Lara, la Boliviana de Hugo Banzer, la Chilena de Pinochet, la Uruguaya de Bordaberry y la Argentina de Videla aún guardan Silencio y No Dicen Nada, cuando se trata de “Dictaduras Perfectas” de Extrema Izquierda Revolucionaria.
Olvidando que Dicta-Dura es Dicta-Dura, sea cual fuere su Doctrina Ideológica y también, que nuestros Libertadores de hace doscientos años, prefiriendo el Exilio, renunciaron expresa y materialmente a convertirse en Dictadores, su Cómplice Silencio, la Justifica y la Respalda, o en el mejor de los casos, le permite continuar su Peligroso Tránsito a convertirse de una “Democracia Imperfecta” en una “Dictadura Perfecta”.
Una, cuyos hechos y acciones evidentes, contrarían clara y plenamente Diez y Seis de los Diez y Siete artículos de la Declaración Universal de los “Derechos y Deberes Naturales, Inalienables y Sagrados del Hombre”, decretados por la Asamblea Nacional Francesa en agosto de 1789 y todos los Principios Democráticos ratificados por estos países en los Tratados.
Una, que ha permitido la Indeseable Concentración de todos los Poderes del Estado; Ejecutivo, Legislativo y Judicial; en un sólo individuo. El Caudillo, Conductor, “Salvador”, Comandante “Supremo”. En una sola palabra:
El Dictador.
Una Dictadura que No garantiza la Seguridad y Protección del individuo frente a cualquier tipo de Desmanes y Abusos por parte de las Autoridades de Turno, al tiempo que tampoco Garantiza las libertades públicas, civiles y políticas, tanto individuales como colectivas de sus propios adeptos, ni mucho menos las de la Oposición humillada, excluida, perseguida y reprimida al unísono, por todos los poderes estatales y la Propaganda Oficial, tan sólo pedirlo el comandante en jefe con un “chasquido”, disfrazando su ya prolongado y arbitrario accionar inconstitucional en “supuestas” acciones de contenido “legal”.
No hay que ir muy lejos para asistir y observar en detalle la inquietante Metamorfosis sufrida por un gobierno contemporáneo, en principio Socialista de la izquierda Democrática, que valiéndose de las imperfecciones de las Democracias Liberales, fue elegido popularmente, para luego de Subvertir el orden constitucional vigente, convertirse en un Régimen Totalitario de Extrema Izquierda Revolucionaria, en tránsito a Perfecta
Dictadura Militar y comunista, cuyos electores iníciales jamás hubieran imaginado, ni mucho menos deseado que se impusiera y permaneciera por la intimidación de su Fuerza sobre un pueblo tradicionalmente Democrático y pacífico.
No hay que ser Adivino para predecir el futuro, ni podemos ocultar el sol con un dedo. Se puede engañar a todo el mundo algún tiempo; se puede engañar a algunos todo el tiempo; pero no se puede engañar a Todo el mundo Todo el tiempo. Tampoco debemos quedarnos callados, ni mucho menos Resignados, frente a la Instauración y perpetuación de Regímenes Totalitarios de Extrema Derecha Conservadora o de Extrema Izquierda Revolucionaria en nuestra Región Latinoamericana.
Lo que ha venido ocurriendo en un país demasiado cercano al nuestro, es ni más ni menos, que la instauración de un gobierno demagógico y populista, que lleva demasiados años desarrollando obras inconclusas y haciendo promesas incumplidas, dilapidando sin control alguno millonarias fortunas de las cuales nadie puede atreverse a pedirle cuentas, utilizando los recursos del Erario Público en favor de sus intereses particulares, sus maquinarias políticas y propagandísticas tanto internas como externas, conduciendo por ese camino a la inevitable quiebra e hipotecando el futuro de la Nación entera.
Un gobierno Excluyente y Sectario cuyo Caudillo, más que gobernante, pareciera perpetuo Candidato Único, en campaña presidencial permanente, que no tiene Nada Tangible y Digno que mostrar después de todos estos años continuos gobernando:
Ni seguridad, ni estabilidad jurídica o económica, ni justicia, ni felicidad, ni educación, ni vivienda, ni infraestructura, ni trabajo, ni productividad, ni abastecimiento, ni seguridad alimentaria, ni inversión extranjera, ni Luz, ni Agua, ni recolección de basuras, ni desarrollo Tecnológico, ni aún esperanza alguna de obtenerlo, sino todo lo contrario, aplicando una Doctrina Económica retardataria y anacrónica que camina como el Cangrejo, en contravía del progreso de su propio pueblo, lo que demuestra el Monumental Fracaso de su visión ideológica macroeconómica y de la gestión de su gobierno.
Un Candidato Único y perpetuo a “Perfecto Dictador” intentando contra viento y marea atornillarse a la silla de su Descomunal Poder, rodeado de parientes y “amigos” muy cercanos, absolutamente impreparados para asumir con la debida seriedad, responsabilidad y control, las funciones de sus cargos y cuyas mejores virtudes, son las de aplaudir en coro las improvisadas ocurrencias del comandante en jefe, sobre la “mejor manera” de dirigir “Su” Estado, hacia la debacle institucional del país.
Un comandante en jefe que en forma constante elude el Debate, evitando el Dialogo y la Concertación productiva, que no admite críticas, ni aun las más constructivas, ni consejos de expertos para solucionar los graves problemas que él mismo crea y No enfrenta, negándole anticipadamente por esa vía, un mejor futuro al pueblo que gobierna y cerrándole de esta manera los espacios políticos de sus adversarios, descalificando permanentemente a quien piense diferente e instaurando incluso el delito de Opinión y la Desvergonzada Censura a los medios de Comunicación.
Uno, cuyo discurso Belicoso, Grosero, altisonante, pendenciero y retador, propende de manera irresponsable por la intolerancia, el hostigamiento, la represión y la intimidación, instigando permanentemente al Odio, la Lucha de clases, el Conflicto interno, la Guerra externa y la consecuente e inevitable división.
Un discurso Cargado de Verdades a medias, las cuales constituyen en sí mismas, las peores de todas las mentiras juntas, pretendiendo engañar a un pueblo que no es ingenuo, e intentando Manipular la Historia pasada y la información presente, acomodándolas impune y flagrantemente a los pérfidos intereses del Régimen.
Un Régimen que, sin asomo de vergüenza, pretende usurpar los más nobles ideales de nuestros Próceres e iconos religiosos y todo aquello que le sirva de “Factor Aglutinante”, confiscándolos de manera burda con el fin de apropiárselos sin indemnización alguna, en el nombre del Sacro Santo Imperio de la Revolución emprendida.
Estamos hablando del mismo tipo de gobierno autocrático que expande sus doctrinas e ideologías revolucionarias allende sus fronteras, irrespetando de esta manera, la libre autodeterminación de los pueblos Vecinos, quienes ya han elegido las libertades, valores y principios democráticos como la mejor manera de Vivir su vida, socio-económica cultural y política.
Ahora bien, quienes defendemos las Democracias Liberales y los Estados Sociales de Derecho, considerando nuestra posición de Centro y ubicándonos en el “Justo punto Medio” entre ambos Extremos, No somos tan ingenuos como para desconocer las fisuras corruptas de las “Democracias Imperfectas”, susceptibles de ser reparadas y mejoradas de manera permanente, mediante el fortalecimiento de sus instituciones y una mayor voluntad política de los representados, en ejercer mayores y más eficaces controles sobre sus representantes, con la más que necesaria participación activa del ciudadano, manteniendo la indispensable separación de poderes, autónomos e independientes y los Principios y Valores Democráticos antes señalados.
Tampoco desconocemos los indeseables e ingratos recuerdos que en nuestras naciones ha dejado el fenómeno extremo del llamado “Capitalismo a Ultranza”, cuya corrupción terminó desencadenando la última crisis económica mundial en este planeta, pero tampoco estamos de acuerdo con su contrario extremo, el fenómeno del “Comunismo a Ultranza”, cuya corrupción terminó convirtiendo en “Potencia Subdesarrollada” las naciones que conformaban a la Unión Soviética.
Creemos firmemente, que mientras no inventemos otro sistema político y económico diferente, que preserve al Estado Social de Derecho, más humanista, incluyente, solidario y eficaz para alcanzar la felicidad y por ello mismo, menos individualista y menos comunista, más equilibrado, y centrado de manera integral en el Ser Humano, que garantice cabalmente el respeto de derechos individuales propios y colectivos ajenos, permitiéndonos convivir en sana paz, sin exclusiones ni distingos, tenemos a las “Democracias Imperfectas”, como sistema político y económico preferible, al que ofrecen las “Dictaduras Perfectas” opresoras, todopoderosas, irrespetuosas, excluyentes, retadoras, pendencieras y belicosas, cuyo proceso histórico siempre y necesariamente, deviene terminando en una Guerra que el Dictador de turno con toda seguridad obtendrá, de seguir por los caminos que sólo él mismo, persiste en transitar.
“Vientos de guerra comienzan a soplar”. –En Latinoamérica- ¿Le suena conocido?
Históricamente los dictadores Militares de extrema izquierda o extrema derecha, siempre han necesitado fabricar guerras Reales partiendo de “supuestas amenazas” Irreales, con el ánimo de eludir exclusivas responsabilidades, concentrando aún más Poder en torno a la “Suprema Autoridad” del Caudillo, que no detenta control alguno, ni le rinde cuenta a nadie, para justificar la ausencia o el carácter ilusorio de las libertades públicas, junto a sus garantías constitucionales, suprimiendo “temporalmente” la Carta Magna y postergando elecciones libres, mientras “Cesa la Agresión”, de la cual se ve “tristemente obligado” a responder, recurriendo al sentimiento patrio y al fervor Nacional.
Dicen que para pelear una guerra se necesitan dos, pero la verdad es que este principio no aplica cuando se trata de gobiernos ideológicamente enfrentados, aún en contra de la voluntad de sus propios pueblos. Con que uno sólo de ellos, transgreda los límites establecidos por el Derecho Internacional para mantener la Paz, la Guerra realiza su destructivo tránsito, de mera “Posibilidad” a inevitable Realidad, por más que No la queramos enfrentar.
Preguntémonos por un instante, si Saddam Hussein querría entrar en Guerra con los Estados Unidos de América, o si el Gobierno del Líbano querría librar una guerra con el Estado de Israel vecino.
Preguntémonos si Polonia quería ser invadida por la Tiranía Nazi o si Inglaterra no intentó evitar, a toda costa, entrar en la Segunda Guerra Mundial.
Las necesarias reflexiones que se hagan sobre estos interrogantes y sobre lo que en esta columna de debate y opinión se ha expresado, requerirán de reacciones, lo suficientemente claras y expresas por parte de países que hasta ahora han venido guardado silencio y No han dicho nada al respecto, sobre este nuevo fenómeno Latente y Peligroso que Tarde o temprano, gústenos o no, tendremos que enfrentar.
Con el ánimo exclusivo de cerrarle el paso a la instauración Perversa de otra “Dictadura Perfecta” de Extrema Izquierda Revolucionaria en América Latina, que queramos o no queramos, afectará por igual a todos nuestros pueblos hermanos, así como Evitar, a Toda Costa y antes de que sea demasiado tarde, la muy Real posibilidad de una nueva e indeseable Guerra, promulgada insistente y unilateralmente, por este nuevo tipo de régimen dictatorial.
Por último, y ya para concluir, invitándolos a abrir el Debate, participando activamente sobre lo que se ha dicho aquí, he querido compartir con ustedes, mis apreciados lectores, las palabras que a continuación transcribo por estar de acuerdo plenamente con su brillante contenido:
“No se puede lograr prosperidad desalentando a una economía prudente; no se puede fortalecer a los débiles debilitando a los fuertes; no se puede ayudar al asalariado restringiendo al patrono; no se puede ayudar a los pobres destruyendo a los ricos y no se puede llevar adelante la hermandad del hombre alentando el odio de clases.” Abraham Lincoln -Libertador de Esclavos. –
MARTINS. Libre Pensador Demócrata, defensor por convicción de todas las libertades públicas; los Derechos y Deberes Universales del Hombre, y del llamado Estado Social de Derecho. MARTIN S. (PSP)
